Pensamiento herético acerca de los Intocables (y sobre la farsa electoral que planean)

20 de febrero de 2019

En Nicaragua, la “oposición” oficial ha quedado en manos de políticos del gran capital (andidemocráticos, antidemocrático), y gente que fue prominente en el FSLN o sus “entrenados”, amigos y familiares.

O sea, usurparon la cabeza (negociadora) del movimiento precisamente los constructores de dictaduras. Por eso no debería sorprendernos ni su prepotencia, ni su preferencia por las negociaciones secretas, ni su autoritarismo, ni que su propaganda sea bien financiada y sin escrúpulos.

Los constructores de dictaduras no están interesados en construir la democracia.

En lo que a mí concierne, si los falsos opositores quieren legitimar el orteguismo sin (o con) Ortega en una farsa electoral, que hagan ellos solos el circo.

Si quieren salvar al movimiento que ellos mismos fundaron, y que han oxigenado desde Mayo de 2018, que no usen al pueblo para eso.

Que se queden solos como lo que son: zancudos.

La Coalición Nacional y la política del avestruz

Ciudadano X

16 de febrero de 2020

Siento tener que decirlo, pero para honrar la verdad hay que decir lo que haya que decir: si para la dictadura “todo está normal”, también pareciera estarlo para los políticos de la “Coalición”.

Vean (abajo) el mensaje, y las imágenes que lo acompañan, que copio de la página de Facebook de la Alianza Cívica con fecha 14 de febrero de 2020.

El lenguaje mismo de la propaganda denota una frialdad y una distancia del terror que viven otros que–a mí, al menos—deja absolutamente pasmado. Pareciera el reporte mensual de una corporación de negocios [“sesión de trabajo de coordinación, seguimiento y evaluación de nuestra Alianza con la UNAB“].

A continuación, informan… ¡sobre sus reuniones de la semana!…

Permítanme hacer dos comentarios al respecto. Primeramente, el tratamiento derutina corporativa que la propaganda de estos políticos da a sus actividades es el tono perfecto para…

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La Coalición Nacional y la política del avestruz

16 de febrero de 2020

Siento tener que decirlo, pero para honrar la verdad hay que decir lo que haya que decir: si para la dictadura “todo está normal”, también pareciera estarlo para los políticos de la “Coalición”.

Vean (abajo) el mensaje, y las imágenes que lo acompañan, que copio de la página de Facebook de la Alianza Cívica con fecha 14 de febrero de 2020.

El lenguaje mismo de la propaganda denota una frialdad y una distancia del terror que viven otros que–a mí, al menos—me deja absolutamente pasmado. Pareciera el reporte mensual de una corporación de negocios [“sesión de trabajo de coordinación, seguimiento y evaluación de nuestra Alianza con la UNAB“].

A continuación, informan… ¡sobre sus reuniones de la semana!…

Permítanme hacer dos comentarios al respecto. Primeramente, el tratamiento de rutina corporativa que la propaganda de estos políticos da a sus actividades es el tono perfecto para la publicidad del régimen, que bien podría usarlo y añadir, por si quisieran dar aún más fuerza a las imágenes: “miren, todo está normal, nuestros opositores se reúnen libremente, cómodamente; lo hacen con quienes quieren; lo anuncian, lo publican… todo está normal en nuestra Nicaragua democrática, socialista, cristiana y revolucionaria”.

En segundo lugar, y de manera igualmente corporativa, los políticos de la Alianza creen haber satisfecho, con anuncios como este, el requisito público de transparencia.  Informar mal, y decir nada, para cerrarle la boca a los ciudadanos “entrometidos” que exigen claridad sobre las negociaciones en las que, según múltiples fuentes, se comercia–ofreciendo impunidad al genocida y a su claque–el acceso de cúpulas de escasa representatividad a un proceso electoral que desde ya es ilegítimo, inmoral de origen, que preservaría el poder real de Ortega y condenaría a la nación a un régimen de sicariato por tiempo indefinido, posiblemente incluso con sucesión dinástica, porque, no olviden: ya existe el chigüín Ortega.

“La próxima semana”, concluye la propaganda de la Alianza Cívica, “estaremos conversando con el sector de víctimas…”  Más lenguaje corporativo, más mercadeo, más… “segmentación de mercados”.

Más torpeza. Más insensibilidad. 

Y más lenguaje orwelliano.

Sí, porque lo que buscan los representantes de la Alianza en estos momentos, en esas reuniones (también, nos dicen múltiples fuentes) es empujar a las víctimas de la dictadura a que acepten “posponer” el reclamo de justicia.  Así los opositores de la “Coalición Nacional” se librarían de un obstáculo importante en su desesperada marcha hacia elecciones con Ortega o su designado. 

Tales elecciones se han convertido para ellos, en la Alianza y en la UNAB, en una especie de ruta sagrada, camino de vuelta al paraíso de 1990.  ¿Paraíso? Que a nadie sorprenda esta expresión: a partir de la derrota del FSLN, una camada de políticos disfrutó de las prebendas que el Estado-botín puso a su alcance, mientras el FSLN gobernaba desde abajo y Ortega preparaba su camino de regreso al poder absoluto.  

Quizás por eso, mientras la dictadura encarcela, hostiga y amenaza; mientras sigue asesinando campesinos; mientras en la televisión internacional la defensa de la estrategia de la Coalición se desploma ignominiosamente, arrastrando como una corriente de lodo a su presentador de turno, el Sr. Noel Vidaurre; mientras salen más luchadores al exilio; mientras importantes periodistas, como Luis Galeano, ponen el dedo en la llaga sobre la incoherencia de la estrategia opositora; mientras las redes sociales explotan en críticas contra las cúpulas aliadas en la Coalición…mientras todo esto pasa, incapaces de dar respuesta, tercamente opuestos a cambiar de rumbo, los políticos de la Alianza y de la UNAB se reúnen para “dar seguimiento y evaluación”.  Es la política del avestruz, la política del “avanzamos con normalidad”.

Triste decirlo, pero hay que decir lo que haya que decir.

Consejo a quienes quieren tener futuro en la política [Nicaragua, febrero 15 de 2020]

Ciudadano X

Ustedes saben a quiénes hablo, de quienes hablo.

No lo hagan. Por Nicaragua y por ustedes mismos.

No se quemen en Coalición para Elecciones con Ortega. Van a quedar como zancudos.

Si quieren futuro, presenten opciones que den esperanza al pueblo de Nicaragua. Opciones que rompan con la historia de pactos y traiciones del país.

No se vayan por el camino que por hoy les parece más fácil o más corto.

Nicaragua puede pagar un precio muy alto, y ustedes también.

No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo, especialmente hoy en día.

La labia simpática no alcanza para tapar la realidad de sus actos.

Los ojos de la ciudadanía, nuestros ojos, los están observando.

Y grabamos sus actos en nuestras memorias.

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Consejo a quienes quieran tener futuro en la política [Nicaragua, febrero 15 de 2020]

Ustedes saben a quiénes hablo, de quiénes hablo.

No lo hagan. Por Nicaragua y por ustedes mismos.

No se quemen en Coalición para Elecciones con Ortega. Van a quedar como zancudos.

Si quieren futuro, presenten opciones que den esperanza al pueblo de Nicaragua. Opciones que rompan con la historia de pactos y traiciones del país.

No se vayan por el camino que por hoy les parece más fácil o más corto.

Nicaragua puede pagar un precio muy alto, y ustedes también.

No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo, especialmente hoy en día.

La labia simpática no alcanza para tapar la realidad de sus actos.

Los ojos de la ciudadanía, nuestros ojos, los están observando.

Y grabamos sus actos en nuestras memorias.

Michael Jackson y la propuesta de orteguismo sin (¿o con?) Ortega [todo en una entrevista de Bayly a Noel Vidaurre]

Es vergonzoso que sea un periodista peruano, en Miami, ante una audiencia internacional, quien tenga que restregarle en su cara a la oposición nicaragüense que “no le puedes conceder graciosamente dos años a Ortega”… “Si yo fuera Ortega”, remata Bayly, “les enviaría una botella de vino”.

Ciudadano X

14 de febrero de 2020

Confieso que me resistía a ver la entrevista que el periodista peruano Jaime Bayly hizo ayer al político nicaragüense Noel Vidaurre. Y confieso por qué: el Sr. Vidaurre es un sujeto corrupto, parte del pus de zombis que brota de la piel llagada de mi país desde que la dictadura de Ortega, con la anuencia tácita del gran capital, aplastara la Rebelión de Abril.

Caminan, los zombis, al estilo del famoso Thriller de Michael Jackson: en la noche de la tiranía recorren nuestro lóbrego camposanto de mártires, buscando puestos, prebendas y ganancias. Estos cadáveres políticos (y morales) han visto en la muerte de cientos, en la agonía de todo un país, la oportunidad de erguirse torpemente en simulacro de vida.

Esto, mi entender y sentir, tuve que vencer, dada la insistencia de amigos y conocidos que creían informativa la entrevista. ¿Valió la pena el sacrificio?…

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Michael Jackson y la propuesta de orteguismo sin (¿o con?) Ortega [todo en una entrevista de Bayly a Noel Vidaurre]

14 de febrero de 2020

Confieso que me resistía a ver la entrevista que el periodista peruano Jaime Bayly hizo ayer al político nicaragüense Noel Vidaurre. Y confieso por qué: el Sr. Vidaurre es un sujeto corrupto, parte del pus de zombis que brota de la piel llagada de mi país desde que la dictadura de Ortega, con la anuencia tácita del gran capital, aplastara la Rebelión de Abril.

Caminan, los zombis, al estilo del famoso Thriller de Michael Jackson: en la noche de la tiranía recorren nuestro lóbrego camposanto de mártires, buscando puestos, prebendas y ganancias. Estos cadáveres políticos (y morales) han visto en la muerte de cientos, en la agonía de todo un país, la oportunidad de erguirse torpemente en simulacro de vida.

Esto, mi entender y sentir, tuve que vencer, dada la insistencia de amigos y conocidos que creían informativa la entrevista. ¿Valió la pena el sacrificio? Al principio pensé que no. El Sr. Vidaurre no dijo nada que no hayan dicho, o digan, los opositores “oficiales”.  Mentiras burdas, interpretaciones incoherentes, mitos en construcción: todo lo que produce la pobreza intelectual y ética de las élites al estrellarse con la realidad.

Una vez más, por ejemplo, la culpa de que el primer diálogo no haya forzado la salida de Ortega la tiene Lesther Alemán (o su grupo) ¡por exigir la renuncia de Ortega! “Un grave error”, dice con gesto de sagacidad el político, “había que aprovechar que estaba presente el cuerpo diplomático (¡!) para pedir elecciones adelantadas… en lugar de eso, se hizo a Ortega endurecer su posición” (¡!).  Luego, añade que fueron los presidentes centroamericanos quienes obligaron a Ortega a dialogar (y no la presión del pueblo en las calles), “para que los camiones de carga centroamericanos pudieran cruzar Nicaragua”.

Cuando la ingenuidad parece inverosímil es porque la mentira se esconde tras ella.

Una lección importante

Al cabo de un rato, y tras un final de entrevista humillante para Vidaurre, abrí los ojos a una dolorosa lección: si Vidaurre quedó en ridículo declamando las mismas sandeces que los políticos en Nicaragua repiten a diario como verdades incuestionables, es porque el periodismo nicaragüense (dentro y fuera del país) no los cuestiona.

Bayly extrajo de Vidaurre, el político experimentado, una exhibición patética de incoherencia. Y lo hizo sin sudar, con una facilidad pasmosa y hasta un guiño de condescendencia (“te he dado generosísimos 25 minutos; creo que estás profundamente equivocado…”). Punzante, hiriente. ¿Cómo lo hizo? Pues, muy sencillo: preguntando lo obvio, señalando las incoherencias sin timidez, exigiendo al entrevistado que aclarara.  No puede decirse que fue descortés. De hecho, no hace falta serlo. Pero hay que estar dispuesto a enfrentarse al poder, potencial o real, que estos individuos representan.  

Desafortunadamente, la mayoría de nuestros periodistas no parece estarlo. Razones las hay, o las habrá, y con seguridad cada quién tendrá la suya.  Pero es notorio el contraste entre el enorme coraje y determinación del gremio ante la tiranía, y su relativa docilidad ante la oposición oficial. ¿Será por presiones económicas o amenazas políticas de los poderes fácticos, los que a fin de cuentas pagan publicidad o la bloquean, y son capaces de castigar con muerte civil a quien se ponga en su camino? ¿Será por falta de tradición democrática? ¿Será, en algunos casos, por lealtades partidarias o familiares?

Cualquiera que sea la explicación, lo cierto es que se le hace un enorme daño a Nicaragua y a su gente, se hace más cara y dolorosa la marcha hacia un futuro democrático, si el periodismo entrega el micrófono a los políticos que se dicen opositores; si sirve apenas como un medio para la divulgación de sus mensajes, sin filtro alguno, sin crítica. No es accidental que Bayly detectara en minutos algo que la inmensa mayoría de los periodistas nicaragüenses no se atreve siquiera a sugerir: que la oposición representada por Vidaurre no presiona ni tiene intenciones de presionar a Ortega; que pide a “la comunidad internacional” que lo haga [evaluación generosa de Bayly, estoy convencido de que con poco esfuerzo adicional descubrirá la siniestra realidad] pero está dispuesta a esperar “dos largos años” para competir con Ortega en elecciones.

Una botella de vino para la oposición

Es vergonzoso que sea un periodista peruano, en Miami, ante una audiencia internacional, quien tenga que restregarle en su cara a la oposición nicaragüense que “no le puedes conceder graciosamente dos años a Ortega”… “Si yo fuera Ortega”, remata Bayly, “les enviaría una botella de vino”.

A estas alturas me siento obligado a invitar al lector aún no enterado a ver la entrevista; a ver, con sus propios ojos, cómo se desmorona, apenas con el soplo de unas cuantas preguntas, la propuesta “opositora”; cómo queda en evidencia el “plan” (creo que Bayly más bien lo llama “fantasía”) de esperar “dos largos años” para que Ortega dé “elecciones libres y transparentes” (“¡lo hará!”, afirma, confiado, Vidaurre); para que después entregue el poder (“¡lo hará!”, insiste Vidaurre), porque si no lo entrega, entonces—¡ya estamos hablando del 2022!—el pueblo… saldrá a las calles.  ¿Qué hacen los opositores mientras tanto?, pregunta Bayly.  “…el esfuerzo por criticar a la dictadura” …arranca, otra vez, Vidaurre. 

Hay mucho más, estimado lector. Bayly ha tenido que ‘explicar’ al opositor que la dictadura de Ortega no es un régimen constitucional, que el tirano ya ha cometido fraude electoral, y que está dispuesto a cometerlo una vez más; que perder no está en sus planes; que tenemos, para escarmiento, el trágico caso de una Venezuela que sangra ya por 20 años.

Un llamado al periodismo nicaragüense

Por todo esto, permítanme apelar como ciudadano a los periodistas: por el bien de Nicaragua, por la vida de los nicaragüenses de bien, por la verdad y la democracia, abandonen su blandura frente a los opositores oficiales. Detengan el flujo de su propaganda, de sus incoherencias y sus mentiras.  Ustedes saben más de lo que publican, y preguntan menos de lo que deben saber; pero tienen capacidad y tienen mucho coraje, y pueden ayudar a impedir que una vez más la clase política arrastre a nuestra Nicaragua, tantas veces mancillada, al matadero. 

Porque en esa ruta vamos si la propuesta actual triunfa: a la construcción de un orteguismo sin (o incluso, con) Ortega, al establecimiento de un sicariato legitimado por las firmas de la oposición y una farsa electoral.

Nada va a cambiar para bien, nunca vamos a salir del atraso y del autoritarismo, si no colocamos la verdad por encima de cualquier otra consideración.

El pueblo se los va a agradecer.  

El caso Robelo [cocinando con veneno]

12 de febrero de 2020

A menos que un milagro haya ocurrido, y el Espíritu Santo haya conversado de frente con el Sr. Álvaro Robelo, motivando una conversión que sería insólita e inaudita en la historia conocida de Nicaragua, todo lo que sabemos de él POR SUS ACTOS es que se trata de un aliado de Ortega con un rastro de culpabilidad y corrupción que cruza el Atlántico.

¿Quién puede creer que sea “opositor de verdad” alguien que por años, a través de todo el período de la segunda dictadura del FSLN (desde 2007 hasta 2018 según se reporta, cuando le cancelaron su delegación) haya hecho “trabajo diplomático” para Ortega y Murillo, y cuya hija sea aún embajadora en Italia? ¿Es razonable contratar de celador a un ladrón de casas, de chofer a un ladrón de carros? ¿Quién contrataría a un violador para cuidar la casa en que vive su hija?

Me parece que se trata de otra movida maquiavélica de Ortega: a sabiendas de que la Alianza/UNAB ha caído en enorme y merecido desprestigio entre los exilados en Costa Rica, y que estos se sienten abandonados política y materialmente, manda entrar en escena a un caballero de brillante armadura, un “patriota millonario”, un “buen rico” que se acerca al pueblo y les propone luchar por las metas que llevaron al exilio a tantos…

Y así es como se cocina la política de mi país, con veneno.

Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, y un dilema recurrente [¿qué hacer para lograr la democracia?]

Ciudadano X

11 de febrero de 2020

¿Cómo responde a la crítica la corrupta élite opositora, la camada de camaleones, zombies políticos, grandes propietarios, y oportunistas de trayectoria que hay usurpado el movimiento cívico y marginado a los luchadores, estudiantes, campesinos, a la gente que da la cara y pone el pecho por el país? Responde con una estrategia de desmoralización.

Mientras negocian en secreto, intentan convencernos de que ya nada se puede hacer para derrocar a Ortega, que ya el turno de los luchadores pasó y ahora es el turno de los negociadores; es decir, ¡de ellos!, de quienes han construido dictaduras (en plural) y han saboteado la rebelión.

¿Qué pueden hacer los demócratas? El primer paso–y estamos atascados en él, precisamente por el exitoso sabotaje del gran capital y sus políticos–es resolver el dilema que en su tiempo señalaba Pedro Joaquín Chamorro Cardenal ante los pactistas. Se trataba, desde su…

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